Además, es buena para el corazón, ya que contiene gran cantidad de ácidos omega 3 y linoleicos (grasas buenas) que ayudan también a aumentar el colesterol bueno. Tanto el consumo de cereales integrales como el de fibra reducen el riesgo de tensión arterial alta y el de tener un ataque cardiaco.
5. Gran fuente de energía y protección
Avena en las manos.
Es recomendable consumirla a primera hora de la mañana o antes del mediodía, especialmente para las personas que pasan muchas horas fuera de casa. Como añadido, la avena ayuda a reforzar el sistema inmunitario.
6. Previene enfermedades
El consumo de avena previene el hipotiroidismo, ya que contiene yodo, mineral que hace funcionar correctamente la glándula tiroidea. Además, las propiedades expectorantes y mucolíticas de la avena, mejoran los problemas de tos y bronquitis. Un aumento de este tipo de cereales puede reducir hasta en un 50 % el riesgo de asma en niños.
7. Ayuda al sistema nervioso y a los huesos
Gracias a las vitaminas del complejo B que contiene la avena desarrolla, mantiene y equilibra el funcionamiento del sistema nervioso. En cuanto a los huesos, cuenta con una gran cantidad de calcio que ayuda a evitar la desmineralización de los huesos y, por tanto, previene la osteoporosis.
8. Regenera los tejidos
En total, son ocho los aminoácidos esenciales de la avena, lo que la convierten en una fuente de proteínas de gran valor, lo que permite formar tejidos nuevos en el cuerpo.
9. Aliada de los tratamientos de belleza
Las propiedades de la avena no se aprovechan solo al ingerirla. También podemos usarla para nuestra rutina estética. Por ejemplo, si la mezclamos con una crema hidratante podemos convertirla en un exfoliante para el rostro.
La avena, absorbe toda la suciedad y residuos que se acumulan en los poros, manteniendo balanceado de forma natural el pH de la piel. También, los aceites que contiene la avena son muy recomendables para evitar la deshidratación.
Fuente: Mia Revista